PABLO PINEDA  es un ejemplo de valentía que supera todas las barreras encontradas hasta ahora por las personas afectadas con el Síndrome de Down. En 1999 Pablo  se convirtió en el primer europeo con síndrome de Down que conseguía un título universitario. Ha logrado un nuevo hito en la historia de las personas con discapacidad al ganar la Concha de Plata al mejor actor del Festival de Cine de San Sebastián por su interpretación en la película ‘Yo, también’

La historia de Pineda se ha convertido en un modelo para miles de personas con síndrome de Down. Nacido en Málaga en 1975, Pablo es el menor de tres hermanos. En sus entrevistas recuerda cómo, de pequeño, su curiosidad y su testarudez le llevaron a superar todos los obstáculos que, aparentemente, bloqueaban el desarrollo educativo de las personas como él.

Se matriculó en magisterio, dos años después, participó como ponente en el VI Congreso Mundial sobre el Síndrome de Down. En cuatro años, consiguió su título de diplomado y comenzó a desarrollar diversas actividades en el campo de la educación especial y el bienestar social. Incluso ha ejercido de profesor en un colegio de Córdoba y tras licenciarse en psicopedagogía, prepara unas oposiciones. Actualmente trabaja como preparador laboral de personas con discapacidad en Málaga.

“Me siento un privilegiado, y creo que me han ayudado una serie de cosas: primero que yo mismo lo he tenido muy claro y que mis padres me han ayudado infinitamente, han confiado en mis capacidades y me han apoyado siempre, (…) considerándome normal en todo y sin hacer diferencias con mis demás hermanos”.

Los consejos que da a las personas con Síndrome de Down pueden ser aplicados a cualquier persona con problemas de las consideradas “normales” en la sociedad:

“…que nunca pierdan el ánimo, que se consideren valiosos, que se acepten y que tengan amor propio, que no sientan envidia por nadie, que vivan sin complejos! Que luchen con todas sus fuerzas, que seguro que son buenos en algo y eso es lo que deben potenciar”.

Pablo Pineda ha protagonizado el documental “La Tesis de Pablo”, que se introduce en la piel de este chico que, día a día, con el inestimable apoyo de su familia, ha luchado por llevar una vida lo más corriente posible, descubriendo el universo de emociones y pensamientos que se esconde tras lo que la sociedad sigue denominando un “deficiente mental”.  

La exposición de este joven malagueño de 28 años es un emocionante y motivador alegato a favor del reconocimiento de la diferencia y la igualdad de oportunidades.